En un encuentro con periodistas, Ana Botella ha explicado que uno de los objetivos que se ha fijado desde que retomó la presidencia ejecutiva de la Fundación Integra es “dar la posibilidad de formación a personas en riesgo de exclusión porque al final la única manera que tienes de romper el círculo de pobreza es a través de la formación”.
Por otra parte, la presidenta ejecutiva de Fundación Integra ha expresado su deseo que el gobierno ponga en marcha una ley que desgrave la inserción laboral de personas en riesgo de exclusión, de la misma manera que existe la Ley General de derechos de personas con discapacidad. “Si existiese una ley que fijara una a desgravación fiscal para la empleabilidad de las personas en situación de exclusión sería más fácil lograr su inclusión laboral”, ha afirmado.
Desde su creación en 2001, Fundación Integra trabaja para conseguir que las personas que viven en situación de exclusión social como son las personas reclusas y ex reclusas, ex drogodependientes, las personas sin hogar, las mujeres que han sufrido violencia de género o han sido prostituidas o traficadas, los jóvenes en riesgo, etc. y las personas con discapacidad, consigan un empleo que les permita salir adelante y empezar una nueva vida. De este modo, trabajan para conseguir el desarrollo personal y profesional de estas personas a través la formación prelaboral, el fortalecimiento personal, la intermediación laboral y el seguimiento personalizado, orientado a facilitar su acceso al mercado laboral.
En sus 16 años de existencia, Fundación Integra ha logrado un total 9.500 empleos para personas de colectivos vulnerables. Tal y como cuenta su directora general, Ana Muñoz de Dios, “hemos conseguido 9.500 empleos en más de 100 empresas y, solo en 2016, hemos logrado que 1.000 personas accedan al mercado laboral. Estamos creciendo y cada vez son más las personas que conseguimos integrar y las empresas que les quieren dar una oportunidad”. Además, Ana Muñoz de Dios ha destacado que en el 90% de los casos las empresas han valorado a estos trabajadores de forma muy positiva y que en el 10% restante “la valoración regular no está relacionada con su situación personal, sino que está motivada por motivos relacionados con la puntualidad o el bajo rendimiento”.