La Plataforma del Tercer Sector denunció hace unos días que "la atención a las personas en situación de exclusión social no puede estar constantemente en peligro, sin saber si los proyectos de los que dependen tendrán o no continuidad en el ejercicio siguiente". Los proyectos actualmente en marcha, y los más de siete millones de personas a los que se atiende, no pueden quedar en un “limbo administrativo”, señalan.
"La desaparición de los fondos derivados del 0,7% de IRPF supondría una “herida de muerte” para el sector que se vería abocado a reducciones drásticas de estructura. Por ello, necesitamos una apuesta clara y decidida por un sistema que ofrezca garantías de continuidad y estabilidad al Tercer Sector, un nuevo sistema de distribución de este ejercicio de democracia directa y solidaridad ciudadana que supone el que los contribuyentes destinen libremente el 0,7% de sus impuestos para apoyar a las personas que más lo necesitan", manifestaron.