Los apicultores de Murcia se han puesto en contacto con la organización Greenpeace: “Tenemos la primera mortandad de abejas.” Sus responables se han desplazado hasta Mazarrón para hablar con los apicultores afectados y ver los hechos sobre el terreno.
Cuentan los damnificados que las casi doscientas colmenas que tiene el lugar, se quedará con un 15% o 20% de las colonias. Colonias que tardaran mucho en recuperar, si es que se recuperan, y que sin duda no producirán miel este año. La venta de la miel es la única fuente de ingresos para ellos. Aseguran que solo en abejas muertas se habránerdido unos 15.000 € (un enjambre puede costar unos 70 €), sin contar todo lo que dejará de ingresar por no producir miel con estas colmenas.
Según Greenpeace, los plaguicidas químicos son auténticas bombas atómicas. Matan a las plagas de los cultivos, pero también muchos otros seres vivos, incluso a los principales aliados de los propios agricultores, como las abejas y otros polinizadores y otros insectos beneficiosos, y dejan la tierra herida de muerte. Los agricultores están atrapados en un ciclo vicioso que les hace totalmente dependientes de los plaguicidas químicos de síntesis, de otros insumos agrícolas y de las grandes empresas que los producen. “Las abejas son el termómetro de la naturaleza”, dice uno de los apicultores.
Debido a la dimensión que está alcanzando esta problemática y al hecho de que se repite cada año con total impunidad la Asociación de Apicultores de la Región de Murcia ha convocado una concentración pacífica delante de la Consejería de Agua, Agricultura y Medio Ambiente para el día 16 de febrero a las 9:00.