Los inversores son un grupo de interés clave para las empresas y, en consecuencia, “tiene unas necesidades de información sobre cómo las compañías estamos desempeñando nuestras prácticas responsables. Es un tema que está evolucionando a una velocidad muy importante”, ha asegurado el presidente de DIRSE, Antoni Ballabriga. Ante esta creciente demanda de información sobre aspectos ASG, Ballabriga opina que “la compañía tiene que integrar en su relato hacia la comunidad inversora cómo desempeña su negocio. Es un tema que implica a muchas áreas y como dirse tenemos un rol clave en la construcción de ese relato y en crear una consistencia entre lo que la compañía dice y lo que hace”.
Por su parte, el presidente de Spainsif, Jaime Silos, considera que en la actualidad “tenemos una situación política compleja y grandes retos ambientales y sociales, pero desde Spainsif tenemos una visión positiva ante este dilema. Desde Spainsif y otros foros internacionales llevamos más de 15 años reivindicando el papel del inversor consciente y tratando de promover la consideración de aspectos sociales, ambientales y de buen gobierno en la toma de decisiones de inversión. Y en estos años hemos ido acumulando evidencias de que la toma en consideración de los aspectos ASG generan valor financiero”. Muestra de la generación de este retorno para los inversores “es que en los últimos dos o tres años hemos atraído a los inversores más tradicionales al mundo de la inversión sostenible”, ha añadido Silos.

Es por todo ello, que “los inversores esperan que el dirse les cuente el valor financiero y la sostenibilidad de una compañía da este valor financiero”, ha asegurado Emilio Vera Martín, gerente de Reporte Corporativo de Grupo Telefónica.En este sentido, Vera Martín, ha recordado la importancia que los intangibles han adquirido sobre el valor de una compañía al afirmar que “si en los años 70 podían suponer un 15%, hoy los activos intangibles de la compañía pueden llegar a representar el 60% o 70% del valor de una compañía”.
Además, el gerente de Reporte Corporativoha explicado que “del Top 100 de los inversores actuales de Telefónica, el 60% tiene en cuenta los criterios ASG para determinar si invierten en la compañía. Hace unos años los temas de RSC en el mundo de la inversión era algo anecdótico. Esto ya no es así”. Ante esta nueva realidad la compañía organiza roadshows anuales en los que se reúne con inversores e intercambia información. “Para mí, su impresión y su sensibilidad hacia los aspectos materiales de la compañía es fundamental porque es lo que me permite hablar de ciertas áreas de mi empresa que son muy importantes como son las áreas financieras”, ha afirmado Vera Martín.
Precisamente, los aspectos materiales y las métricas son clave para el presidente de DIRSE. En este sentido, Antoni Ballabriga ha asegurado que “en la construcción del relato con el inversor, lo importante es articular tu discurso para fortalecer el relato que tenemos como compañía y cómo esto se integra en la estrategia. Lo más importante es centrar la conversación en aspectos materiales y cómo la compañía crea valor, ya sea por la vía del crecimiento, de la eficiencia o de la minimización de riesgos”.

Ante esta situación, empresas como MSCI se dedican a la elaboración de índices y en ayudar a sus clientes en sus tomas de decisiones. En su intervención, el vicepresidente responsable del equipo europeo de consultoría ASG de MSCI, Juan Carlos Calderón, ha asegurado que “los inversores identifican los aspectos ASG como un riesgo que puede tener un impacto financiero en el futuro”. En este sentido, ha explicado que los ratings representan el producto más utilizado por los clientes que valoran los aspectos ASG a la hora de realizar su inversión puesto que están diseñados para identificar los factores de riesgo más importantes de un sector. A modo de ejemplo, Calderón ha comentado que “para nuestros clientes lo más importante no es que una empresa del sector de bancario o de telecomunicaciones tenga una política de reciclaje, lo que más valoran son aquellos criterios ASG que potencialmente podrían tener un impacto financiero en el futuro. Entonces, a la hora de invertir en un banco o en una telco, por ejemplo, se fijan en cómo manejan problemas de corrupción y cómo intentan mitigar este tipo de riesgo o, en la parte social, en cómo están administrando su capital humano”.