La eficiencia y sostenibilidad de los procesos ha sido uno de los aspectos que le ha valido a la compañía una mención especial a la calidad en el premio Factory of the Year (Fabrik des Jahres), uno de los más prestigiosos certámenes industriales y referente a nivel internacional, celebrado el pasado mes de diciembre y que premia a las factorías de cualquier sector que sobresalen por su productividad, calidad, innovación, digitalización, y sostenibilidad económica. La fábrica de Martorell ha recibido una de las cinco menciones especiales que acompañan al premio principal.
El vicepresidente de Producción de SEAT, Dr. Andreas Tostmann, ha expresado su satisfacción por el reconocimiento: “Ser premiados por Factory of the Year es un gran aval a la labor de todo el equipo de SEAT y a nuestra apuesta por seguir incrementando los índices de calidad y productividad, así como de eficiencia medioambiental”.
Las facetas que se analizan para obtener el reconocimiento tienen que ver con aspectos productivos y también de logística, calidad de las condiciones de trabajo, gestión de proveedores y medio ambiente, entre otros. El jurado del premio ha valorado muy especialmente la estrategia PQT (Producción, Calidad y Equipo), una iniciativa lanzada en 2012 para mejorar la productividad y la calidad en los procesos de producción de SEAT y dar respuesta a los retos del futuro del sector de la automoción.
En el marco de la estrategia PQT, SEAT ha puesto en marcha medidas para reducir el uso de recursos energéticos, aumentar los niveles de calidad y mejorar la productividad. De hecho, SEAT ha multiplicado en los últimos cinco años sus proyectos en materia de sostenibilidad, realizados por las distintas áreas de actividad, incluidas Producción, I+D, Logística y Ventas, entre otras.
Además de la disminución de agua y energía en un 24,5% y un 23,2%, respectivamente, la cifra de compuestos orgánicos volátiles ha bajado en un 17,2%, mientras los residuos se han visto reducidos en un 41,6% y las emisiones de CO2 de las fábricas son un 65,2% inferiores. Con todas estas mejoras, SEAT se acerca, un año antes de lo marcado, al objetivo de reducir el impacto ambiental conjunto de sus procesos de producción en un 25% en 2018. “Esto demuestra que la estrategia productiva, de calidad y sostenibilidad de SEAT va por el buen camino”, asegura Tostmann.