Mondelez Internacional, una de las principales empresas de alimentación, y la Fundación Carmen Pardo-Valcarce se han unido para trabajar de forma conjunta en la mejora de las condiciones de vida de las personas con discapacidad intelectual, con el fin de velar por sus derechos y su participación en nuestra sociedad.
De esta manera, cerca de 50 empleados de la compañía de los distintos departamentos de la compañía, participaron en distintas actividades como la plantación del Huerto de Mondelez o actividades en talleres en función de las habilidades y preferencias de los voluntarios.
La Fundación Carmen Pardo-Valcarce, organización privada sin ánimo de lucro, enfocada en la defensa de los derechos fundamentales de las personas con discapacidad intelectual, lucha para que este colectivo pueda integrarse en la sociedad a través de la formación y el empleo, siempre defendiendo sus derechos y apostando por su desarrollo personal. Este organismo constituye, a día de hoy, un referente en su ámbito de actuación.
“La inclusión en la sociedad de las personas con discapacidad es un objetivo por el que trabajamos desde Mondelez, ya que constituye un eslabón esencial para hacernos crecer como sociedad. Por este motivo colaboramos con la Fundación Carmen Pardo-Valcarce en todo aquello que podamos aportar”, señala la responsable de voluntariado corporativo de Mondelez, Esther Patino.