El Gobierno canadiense ha anunciado que dejará de utilizar carbón para producir electricidad en 2030 y que quiere que para esa fecha el 90% de la capacidad de generación de electricidad sea con fuentes sin emisiones de gases con efecto invernadero.
Al anunciar la medida, la ministra de Medio Ambiente de Canadá, Catherine McKenna, ha afirmado -en declaraciones recogidas por la agencia EFE- que "la eliminación de carbón tradicional de la mezcla energética y su reemplazo con tecnologías más limpias reducirá de forma significativa" las emisiones canadienses de gases con efecto invernadero.
McKenna ha añadido que la medida permitirá la reducción de las emisiones de gases en más de 5 megatoneladas, lo que equivale a eliminar de la circulación a 1,3 millones de automóviles.