Este trabajo responde a las necesidades psicosociales de los niños con cardiopatías congénitas ingresados en los hospitales madrileños 12 de Octubre y Materno Infantil Gregorio Marañón y también a las de los menores trasplantados de corazón atendidos en el Centro de Apoyo Integral a los Niños Hospitalizados de Menudos Corazones. Con este proyecto se consigue mejorar el bienestar integral de estos pequeños y el de sus familias.
María Escudero explicó que la cuantía del premio ayudará a ofrecer en los hospitales “atención psicológica a los padres o tutores de los niños con cardiopatías congénitas para proporcionarles estrategias de afrontamiento de modo que puedan tomar el control de la situación que están viviendo”. También ayudará en las actividades lúdico-educativas encaminadas a paliar los efectos colaterales en el aspecto emocional y el desarrollo cognitivo que la hospitalización puede provocar en los menores ingresados.
Estas actividades se desarrollan en la sala de consulta cardiológica-infantil Héroes de Corazón y en la sala familiar Como en Casa, ambas del hospital Gregorio Marañón, así como en la sala familiar del Centro de Apoyo al Niño Hospitalizado de Menudos Corazones para el caso de los niños trasplantados de corazón que acuden al hospital a revisión. Para María Luisa Martínez González, subdirectora Médico del Hospital Materno Infantil Gregorio Marañón de Madrid, " la presencia de Menudos Corazones en el Hospital Gregorio Marañón, más allá de una suma, es una contribución a construir un gran equipo, un impulso para profesionales, pacientes y familias. Es una realidad que ponen el corazón en todo lo que hacen".
Además, esta labor de humanización también va dirigida a los padres de menores ingresados en la UCI del hospital 12 de Octubre, que pueden disponer de otra sala Como en Casa para descansar, asearse y preparar comidas y de la “Sala de Información de la UCI” para recibir en intimidad noticias delicadas sobre la salud de sus hijos. El doctor Antonio Jesús Roldán, subdirector del Hospital Materno-Infantil del Hospital 12 de Octubre de Madrid afirma que “no se trata de una simple sala de estar para padres. Es algo más, es un espacio que les permite recobrar fuerzas para enfrentarse de nuevo al padecimiento de su hijo con esperanzas renovadas”.