La Fundación Ecolec, junto con la Obra Social la Caixa han puesto en marcha el proyecto "1 contenedor = 1 vacuna", una iniciativa a través de la cual por cada contenedor de RAEE gestionado, Ecolec contribuye con una aportación económica al Programa de Vacunación Infantil liderado por la Obra Social la Caixa y Gavi the Vaccine Alliance, a través de la cual se podrá inmunizar a un niño con las 3 dosis necesarias de vacuna neumocócica en Mozambique. La Obra Social la Caixa y la Bill & Melinda Gates Foundation multiplicarán por cuatro cada donación, consiguiendo así cuadruplicar los esfuerzos contra la mortalidad de los más pequeños.
Gracias a la colaboración de FECE (Federación Española de Comerciantes de Electrodomésticos), de diferentes plataformas regionales de distribución agrupada de electrodomésticos (Activa Distribució d’Electrodomèstics, Candelsa, Codeco, Comercial Oja, Cordevi, Electro Calbet, Grup Carrera, Hepecasa, Proselco, UNEBSA, UNIDO), y de la intermediación de de CaixaBank Consumer Finance, el proyecto tendrá lugar en todos los espacios donde existan contenedores de RAEE de Ecolec.
El compromiso de Obra Social la Caixa con la superación de la mortalidad infantil
La Obra Social “la Caixa mantiene su aportación anual a GAVI para facilitar el acceso a la vacunación infantil de niños menores de cinco años en países de renta baja. Ésta ha sido de más de 19 millones de euros entre 2008 y 2016.
Gracias a las donaciones de la Obra Social la Caixa, sus empleados y las más de 700 empresas patrocinadoras de la Alianza Empresarial hasta el momento, más de 2.6 millones de niños han sido vacunados en distintos países de África y América Latina recibido la vacuna Pentavalente entre el 2008 y 2010 y desde año 2011 se ha focalizado el destino de sus fondos a la vacuna Neumocócica, ya que la Neumonía es el primer factor de mortalidad en menores de cinco años.
De hecho, por cada niño que muere de neumonía en un país desarrollado, mueren 2.000 en los países en vías de desarrollo. En total, mata cada año a 1,6 millones de niños, más que el sida, la malaria y la tuberculosis juntas. Las nuevas vacunas neumocócicas son vacunas muy complejas y sofisticadas que, de otro modo, en el pasado podían haber necesitado más de diez años para llegar a la población infantil de los países más pobres del mundo.