Entre las principales conclusiones del estudio llevado a cabo por Cruz Roja España, en el que se analizan diferentes factores como sus condiciones de vida, situación económica, social y educativa, se ha identificado que antes de la crisis, muchas familias ya pasaban por dificultades pero que el contexto actual ha supuesto un antes y un después en la vida de muchos de los niños y niñas, debido al aumento de la pobreza, la privación, la desprotección y, en definitiva, de la desigualdad.
Los datos aportados por el estudio muestran que la mitad de los niños y las niñas identifican la crisis con la falta de dinero suficiente para vivir adecuadamente. El desempleo es señalado como la principal causa de las dificultades económicas que sufren sus familias y el 52% afirma que su familia ha tenido problemas económicos graves en el último año.
En cuanto a sus condiciones de vida, uno de cada diez niños y niñas manifiesta que no realiza alguna de las tres comidas principales del día de forma regular, un 41% no tiene dormitorio propio y el 47% reconoce que pasa frío en casa. Un 18% de los niños y las niñas afirma no tener juegos ni juguetes. El 17% ha perdido la casa y se ha tenido que mudar.
Sin embargo, a pesar de la grave situación que atraviesan, el nivel de satisfacción de los niños y las niñas con respecto a sus vidas es muy alto: el 90% tiene una opinión buena o muy buena de su vida y el 95% dice ser feliz, algo que contrasta con las privaciones y carencias que sufren y que puede estar relacionado con el optimismo vital propio de su edad.
La situación de los niños y niñas más vulnerables es una preocupación constante para Cruz Roja porque las condiciones en las que viven pueden tener efectos en el desarrollo infantil a todos los niveles, desde la salud hasta el desempeño escolar y pueden ser un cauce para la transmisión intergeneracional de la pobreza y la desigualdad.