Atendiendo a la inversión media por proyecto, un 13% de las empresas dedica más de 100.000 euros a cada uno de los proyectos de Responsabilidad Social Empresarial. El 64% de la inversión en RSE se ha concentrado en España, en tanto que el 36% restante se ha destinado a proyectos internacionales. De manera adicional, un 60% de las empresas tiene a su disposición un plan para extender sus políticas de RSE a lo largo de su cadena de valor. Esto demuestra que su compromiso trasciende la mera difusión, buscando involucrar de manera activa a los agentes con los que se relaciona en su cadena de valor.
Según ha afirmado el presidente de Fundación SERES, Francisco Román, “es importante que por tercer año consecutivo se haga, con este informe, el esfuerzo de medir cual es la contribución de las compañías y se hace desde el convencimiento de que las compañías somos agentes transformadores y catalizadores de un cambio necesario para una sociedad mejor”.
Además Francisco Román, ha asegurado que “es evidente que escuchar, adaptarse a la sociedad, contribuir creando valor con ella es no solo ir a los fundamentos del negocio, sino algo mucho más inteligente. Es estar convencido de que siempre en la vida es de mutuo interés que la otra parte sea más fuerte. Medir y analizar esta capacidad de impactar en la sociedad de las empresas, que han participado en este estudio, es un barómetro de la realidad de la RSE en España y de cómo las empresas avanzan en el reto de la transformación social”.
Por su parte, durante la presentación de las principales conclusiones del informe, el presidente de Deloitte, Fernando Ruiz, ha destacado que los datos demuestran que “la dedicación de las empresas a los temas de Responsabilidad Social es cada vez mayor, tanto en tamaño como en cualquier parámetro que se mida. Este movimiento no va a parar, va a ir a más”. Además, según Fernando Ruiz, “cada vez más las empresas no se ven como una isla dentro de la sociedad, sino como un elemento que forman parte de un entramado, y por ello deben dar respuesta a una demanda social más elevada. Esto se pone de manifiesto en el informe con el incremento de la inversión, el incremento del número de personas beneficiadas y cada vez es más relevante el número de empleados de las empresas que participan en estos programas”.
La III edición del “Informe del Impacto Social de las Empresas”, elaborado conjuntamente por SERES y Deloitte pone de manifiesto que el foco principal de las actuaciones sociales analizadas tienen como foco las personas. En este sentido, durante 2015 se desarrollaron un total de 8.600 programas que contaron con 30 millones de beneficiarios totales, entre directos e indirectos. El análisis revela también el alto grado de compromiso de las organizaciones con la integración laboral y, en este sentido, 7 de cada 10 empresas han contribuido a integrar laboralmente a colectivos desfavorecidos.
Por otra parte, el impulso de la estrategia de RSE y la implementación de sus políticas tienen un impacto directo en las organizaciones y en las personas que las conforman. Destaca en particular el efecto en el grado de concienciación y compromiso que se logra generar entre los empleados. Como resultado, se observa una alta participación de trabajadores en el desarrollo de proyectos de RSE: el 26% de las empresas cuentan con más del 50% de empleados involucrados en actividades de RSE. Asimismo, desde las corporaciones se promueve un mayor compromiso mediante la organización de programas de voluntariado corporativo. El 80% de las compañías participantes cuenta con programas de voluntariado.