La contaminación del aire fue la responsable de 2,9 millones de personas en 2013, según los últimos datos publicados por el Banco Mundial y el Instituto para la Métrica y Evaluación Sanitaria (IHME), recogido en un artículo por el diario Le Monde.
Este informe desvela además que, si se suman los efectos de la contaminación en los hogares, especialmente de aquellos que utilizan combustibles sólidos para la calefacción y la cocina, el número de muertes asciende a 5,5 millones. De hecho, la contaminación es el cuarto factor de muerte prematura en el mundo y el 87% de la población del planeta padece enfermedades derivadas por la polución ambiental como afecciones cardíacas, cáncer de pulmón, enfermedad pulmonar crónica o infecciones respiratorias.
Unas enfermedades cuyo tratamiento supone un gasto, a nivel mundial, de 199 millones de euros. Un coste que no ha dejado de crecer desde 1990, pese al desarrollo económico y los avances logrados en materia de salud.
Este costo también es mayor en los países con una población joven. Así, en África, las pérdidas de ingresos representan, cada año, el equivalente a 0,61% del Producto Interno Bruto (PIB), y en el sudeste asiático, un 0,83%, mientras que en Europa o América del Norte, regiones con una población envejecida, estas pérdidas representan el 0,13% y el 0,11% del PIB.