En el marco del proyecto Open Road, Toyota ofrecerá el i-ROAD a distintos usuarios como ‘pilotos de pruebas’ durante un tiempo determinado para valorar así las diversas necesidades de movilidad. Además, el evento servirá para determinar sus posibilidades de comercialización, por lo que la compañía lo pondrá a disposición de empresas operadoras, además de usuarios generales, a fin de valorar sus necesidades y la aceptación que puede tener este vehículo eléctrico ultracompacto en el mercado. También se valorará cómo se utilizaría en entornos de uso compartido y con qué fines.
Por otra parte, igual que en la primera fase celebrada de julio de 2015 a julio de 2016, Toyota aumentará gradualmente el número de emplazamientos donde se ofrecen servicios asociados, tales como plazas de aparcamiento exclusivas —algunas de ellas con recarga—, durante el periodo de prueba, y también desarrollará y probará otros nuevos servicios que considere oportunos.
Gracias a esas pruebas con usuarios, Toyota espera poder estudiar las mejores formas de desarrollar productos y servicios que aprovechen los puntos fuertes del i- ROAD y abran un nuevo campo de interesantes posibilidades para la movilidad.