Según la investigación publicada por la revista Proceedings of the National Academy of Science y recogida, después, por el diario el Mundo, científicos británicos han confirmado la presencia de nanopartículas tóxicas en el tejido cerebral en personas que viven en ciudades con un alto índice de contaminación del aire.
No es la primera vez que se relaciona polución con problemas de salud, llegando a situarse como una de las principales causas de fallecimiento en siglo XXI, sin embargo, este hallazgo supone un paso más en la lucha por demostrar la necesidad de reducir las emisiones de CO2 a la atmósfera.
"Estamos en el inicio de un nuevo campo de investigación sobre cómo la contaminación puede ser un factor de alto riesgo en el Alzheimer", asegura Barbara Maher, directora de la investigación y profesora de la Universidad de Lancaster.
"Lo que hemos descubierto es la presencia de millones de micropartículas de magnetita en los tejidos cerebrales", advierte Maher, quien asegura además que “la magnetita es una sustancia muy tóxica y reactiva, que puede tener un efecto oxidante en las células, que es una de las trazas más comunes de Alzheimer".