De acuerdo con un informe del Centro de Investigación de la Comisión Europea, en 2014, 28 de los países miembros de la Unión Europea (UE) consumieron 72 millones de toneladas de petróleo, una cifra inferior a lo proyectado para el año 2020 dentro de los retos planteados para la UE en materia de lucha contra el cambio climático.
Los defensores de la protección del medio ambiente describen el logro como "notable” e "increíble", pero la Comisión Europea es prudente y asegura que, según ha publicado el diario The Guardian, “el consumo de energía final se encuentra actualmente por debajo de la meta de 2020", aunque señala que va por “buen camino” para alcanzar la meta “si se mantienen los actuales esfuerzos."
Sin embargo, analistas de la energía han manifestado su preocupación ante la situación de Reino Unido. Después de las dificultades que este país está mostrando a la hora de implantar medidas de eficiencia energética, los expertos temen que se tome la decisión de moverse en la dirección opuesta, una vez que la limitación legal de la UE termine.
Ingrid Holmes, el director del centro de estudios E3G en Londres, ha expresado esta misma preocupación a The Guardian y asegura que el Brexit “ha creado una gran incertidumbre sobre cómo el Reino Unido continuará suministrando energía asequible y segura a su gente”.