Los datos hechos públicos el pasado jueves por la Dirección General de Tráfico (DGT) sobre la campaña de verano de 2016, lejos de mejorar, consolidan dicha tendencia al incremento de los accidentes de tráfico y de las víctimas. Durante los meses de julio y agosto se han producido 230 accidentes mortales con el resultado de 253 fallecidos, lo que representa 29 accidentes y 27 víctimas más que en el mismo periodo de 2015
El 78% de los accidentes se han producido en carreteras convencionales, con 32 víctimas más que en 2015, mientras que en las autopistas y autovías ha habido cinco fallecidos menos que el pasado año. Por tipo de accidente, la salida de la vía es la causa más frecuente de fallecimiento, seguida de la colisión frontal y de otro tipo de colisión entre vehículos. Se han producido 22 atropellos a peatones.
El 21% de los fallecidos no llevaban el cinturón de seguridad. Dos de los 55 fallecidos en motocicleta y uno de los seis fallecidos en bicicleta no llevaban casco.
Ha aumentado el número de fallecidos en turismos (+12), motocicletas (+10), camiones (+8) y bicicletas (+1) y ha disminuido en furgonetas (-8) y en ciclomotores (-4). La antigüedad media de los turismos accidentados con fallecidos ha sido de 13,4 años, dos más que en 2015.
La provisionalidad de los datos no permite aun disponer de las causas por las que se han producido los accidentes, aunque la distracción parece ser la mayor causa determinante de los accidentes como muestran las estadísticas de la última década.
Ponle Freno no se conforma con estas cifras que requieren la toma urgente de medidas por parte de todos para revertir este cambio de tendencia que está experimentando la situación. Pero más allá de la labor divulgativa y de concienciación que lleva a cabo como campaña de responsabilidad corporativa de un grupo de comunicación, la situación requiere medidas más directas por parte de la administración, a la que Ponle Freno solicita: