La acción ha sido posible gracias al voluntariado prestado por los propios empleados de la tienda, con un total de 50 voluntarios y 156 horas de dedicación. Este voluntariado junto con otras acciones de este tipo y otras que ya venían desarrollándose desde IKEA, queda recogido a nivel nacional dentro de su nuevo programa interno "Qué buenas piezas".
La colaboración nace de un convenio firmado en abril entre Accem, la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) e IKEA para ayudar al colectivo refugiado en nuestro país. Un convenio que sentó las bases en torno a dos líneas de acción: facilitar a las personas refugiadas "VIVIR", a través de esta dotación en hogares y espacios de ocio infantiles; y la de ayudarles a "CRECER", que se desarrollará a nivel nacional durante todo el año mediante acciones orientadas a mejorar la empleabilidad de los refugiados en el mercado laboral, en especial a padres y madres.
La primera línea de acción VIVIR se ha puesto ya pues en marcha y gracias a la implicación de las diferentes tiendas IKEA, se han habilitado al menos 24 hogares en todo el país hasta finales de agosto, así como una residencia en Madrid y una guardería en Valencia. IKEA A Coruña ha sido de las primeras tiendas en finalizar su proyecto.
Estas acciones se enmarcan en IKEA dentro del proyecto "El Poder de la Infancia con los Refugiados", que forma parte de su compromiso por respetar, proteger y promocionar los derechos de los niños y niñas, especialmente de la infancia más vulnerable.