El atlas mundial del brillo de cielo nocturno revela que España encabeza el ranking de los países de Europa occidental con los cielos más oscuros. Acciones de Gobierno de limitación y control de la luz en las urbes españolas podrían haber pasado inadvertidas en la obtención de estos resultados que, según algunos expertos se deben a otros factores.
Dentro de España, lugares como El Roque de los Muchachos en La Palma, la provincia de Cuenca, la frontera entre las provincias de Toledo, Ciudad Real y Extremadura, así como las fronteras entre la Provincia de Guadalajara y Teruel son los lugares que más destacan por su leve contaminación lumínica.
Según la Red española de estudios sobre la contaminación lumínica, esta situación no se debería a una mejor gestión del alumbrado público, si no a la baja densidad de población de algunas zonas, ya que es el país con mayor gasto en alumbrado público de la Unión Europea por habitante y de manera absoluta (igualado con Italia), de acuerdo con los datos oficiales procedentes del Ministerio de Industria que cifra el gasto a 950 millones de euros.
No obstante, acciones como la protección de la Ley del Cielo que protege el Observatorio del Roque de los Muchachos, habrían convertido esa zona como el lugar más Oscuro de la Europa occidental. Pese a este dato, el atlas muestra un panorama desalentador en España donde se hace difícil encontrar un lugar que no esté afectado por contaminación lumínica, al menos en el horizonte.
Los observatorios astronómicos profesionales, aunque están de protegidos por ley, no están libres de amenazas y el resto del territorio sufre los impactos ambientales del exceso y mal uso de la iluminación.
Una de las cosas que destaca el estudio es que no hay ningún lugar del estado español que no esté afectado por la contaminación lumínica, al menos en el horizonte, lo que puede no afectar a las observaciones astronómicas profesionales de los observatorios españoles, pero si el impacto medio ambiental.
Por ello, el estudio destaca como "fundamental" promover iniciativas de protección del cielo tales como las Certificaciones de la Fundación “Starlight”, de la International Dark Sky Asociation y la Iniciativa de protección del Cielo promovida por el proyecto Europeo STARS4ALL.
Sin embargo, el punto más importante destacado en el informe es que, de manera urgente, se empiece a aplicar la ley de impacto ambiental que indica que debe realizarse estudios sobre el impacto de la emisión luminosa, pero que, en la práctica, no se está aplicando.