El proyecto Bo Welfare, en la ciudad danesa de Horsens, ha impulsado una campaña de recolección de frutas y verduras, así como otros productos cuyos envases pueden estar dañados o a punto de caducarse pero que aún se pueden consumir. Después, un grupo de voluntarios venden estos productos a unos 150 locales cada semana, con el fin de contribuir a la batalla que Dinamarca ha emprendido contra el desperdicio de alimentos, y que ha reducido los desechos en una cuarta parte desde 2010, tal y como informa The Guardian.
Entre otras actuaciones que han permitido recabar estas cifras, se encuentra la elaboración, por parte de voluntarios, de comidas gratis con alimentos donados que han alcanzado la fecha límite de caducidad, así como la donación a bancos de alimentos de palets con productos agrícolas de supermercado que han sido erróneamente marcados y que, de otro modo, podrían ser destruidos.
También se ha usado la tecnología para procurar el mínimo desperdicio de alimentos ya que algunos buffets libres, anuncian su hora de cierre -mediante una aplicación- para que los bancos de alimentos puedan acudir a recoger las sobra a precios simbólicos.
Con estas acciones, Dinamarca se sitúa como el país europeo que más iniciativas tiene para luchar contra el desperdicio de alimentos. Unas acciones que incluyen diversas campañas de sensibilización y la obtención de financiación estatal para proyectos de residuos de alimentos.
Pero ¿de dónde nace esta revolución? De Stop Spild Af Mad, un grupo de presión creado por la diseñadora gráfica Selina Juul, de 36 años y originaria de Moscú, que se trasladó a Dinamarca para trabajar con su madre.
"Viniendo de un lugar donde había escasez de alimentos y la gente hacía cola para comprar pan, me quedé sorprendida por la cantidad de comida que se desperdicia en Dinamarca, así que cree una página de Facebook", explica Juul quien comenzó a ofrecer consejos sobre cómo conservar la comida más tiempo o planificar la compra semanal.
"Empecé la página como un consumidor enojado, pero Dinamarca de un país pequeño, por lo que es fácil conseguir cobertura de la prensa y el mensaje se propagó. Tres meses más tarde, la mayor cadena de supermercados de bajo costo del país, Rema 1000, acordó sustituir todos sus descuentos por volumen (del tipo “compra dos y consigue el tercero gratis”) por descuentos de un solo artículo para minimizar el desperdicio de alimentos", afirma Juul. Eso fue en 2008. Hoy en día, todos los supermercados en Dinamarca tienen una estrategia para reducir el desperdicio de alimentos.