15/07/2016 08:20:00

Sando apuesta por el uso de grupos electrógenos silenciosos no contaminantes en las ciudades

Sando presenta un estudio que defiende la eliminación del ruido ambiental

Sando, empresa del sector de la construcción, ha finalizado un estudio de investigación que pretende incidir en la conservarción de las ciudades sin ruido ni contaminación. El proyecto GENESI, financiado por Corporación Tecnológica de Andalucía (CTA), propone el uso de grupos electrógenos eléctricos que reduzcan las emisiones de CO2 en 2.760 kilos por equipo de trabajo al año.

La conservación de las ciudades, mediante el mantenimiento y preservación de los entornos urbanos, es una necesidad que se manifiesta en la actualidad en cualquier parte del mundo, así al menos lo asegura la compañía Sando que, a través de su empresa especializada en conservación –Conacon- y con financiación de Corporación Tecnológica de Andalucía (CTA), ha llevado a cabo un estudio de viabilidad técnica, denominado GENESI, para desarrollar esta tarea sin dejar huella en el ecosistema.

El proyecto GENESI, defiende la utilización de un grupo electrógeno silencioso y no contaminante en obras de conservación en entornos urbanos, tras analizar las necesidades energéticas de la maquinaria empleada en la conservación urbana y las alternativas para implantar grupos electrógenos propios sin carburantes fósiles.

Durante los seis meses que ha durado el proyecto se han evaluado los distintos tipos de baterías existentes en el mercado, atendiendo a sus características de densidad energética, autonomía, tamaño, peso y materiales, y se ha demostrado que un grupo eléctrico silencioso produciría menor impacto ambiental al eliminar el ruido y las emisiones de gases contaminantes, reduciría el riesgo de incendio y explosión, se podría usar en ambientes cerrados, permitiría un ahorro energético de costes y su empleo ante cualquier tipo de condiciones climáticas.

Desde un punto de vista medioambiental, empleando la tecnología propuesta por el proyecto se dejarían de emitir aproximadamente 2.760 Kg de CO2 a la atmósfera por cada grupo convencional. En un servicio de conservación con tres equipos la reducción alcanzaría los 8.280 kg CO2 al año. Además, los resultados del estudio indican que el uso de este tipo de grupos electrógenos formados por baterías y un inversor es totalmente viable. Hoy día, el coste de esta tecnología supone un incremento respecto a los motores de combustión, aunque no representa un claro impedimento, especialmente ante el continuo progreso que se produce en el mercado de las baterías.

La empresa busca así una forma de diferenciarse en el sector a través de la tecnología, de la aplicación de la innovación a los procesos de trabajo y de poder ofrecerles a sus clientes una ventaja competitiva que repercute en el bienestar de los ciudadanos.

 

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