Durante 2015 se produjeron 1.018 accidentes mortales en las carreteras españolas, según la Dirección General de Tráfico (DGT). Fallecieron 1.126 personas y 4.843 necesitaron ser hospitalizadas como consecuencia de las heridas sufridas. La cifra de fallecidos, 6 menos que en 2014, representa un mínimo histórico desde 1960 y sitúa a España en el quinto país del mundo con mejor seguridad vial.
En esta siniestralidad hay que tener en cuenta múltiples factores como el volumen y envejecimiento del parque automovilístico, el aumento de los viajes de largo recorrido o el incremento de infracciones con consumo de drogas.
Muchas de estas muertes se podrían evitar si tuviésemos en cuenta una serie de medidas básicas de prevención, según destacan desde Cruz Roja a través de un comunicado. Y es que el 22% de los conductores y pasajeros fallecidos en turismos y furgonetas en 2015 no llevaba puesto el cinturón de seguridad.
Por estas razones, Cruz Roja quiere compartir una serie de recomendaciones entre los ciudadanos, que inciden tanto en la prevención primaria (evitar que se produzcan accidentes) como en la secundaria (minimizar las consecuencias), y que sirven para fomentar una verdadera "cultura de la prevención" porque, como recuerdan los expertos, si se adoptaran las medidas de prevención necesarias, 8 de cada 10 accidentes se podrían evitar. De hecho, la imprudencia está presente en más de un 80% de los accidentes de circulación.