La jornada consistió en realizar una poda de formación a una amplia zona de hayas para favorecer la fortaleza y el crecimiento del árbol. Tras la poda, al eliminar las ramas bajas y finas, el árbol es capaz de destinar toda su energía al crecimiento del tronco y de aquellas ramas que reciben mayor luz del sol. Además, en caso de incendio, las podas reducen el combustible de las zonas bajas del árbol, favoreciendo que el fuego atraviese el
monte sin dañar el arbolado.
Esta acción, que se enmarca dentro del Plan de Acciones Forestales de la compañía, contó con la participación de más de 50 personas, entre ellas 38 voluntarios de la compañía y sus hijos e hijas, el Director de la Región Norte, y de Alex Munujos, Responsable del Área de Responsabilidad Social Corporativa de Brico Depôt.
Además de la propia poda, se realizaron una serie de acciones divulgativas en las que los colaboradores de Brico Depôt conocieron el alcance real de la actuación que han realizado, así como los beneficios que aportaron al medioambiente. Mientras los adultos estaban trabajando en la poda, los niños pudieron disfrutar de una jornada de actividades en las que, a través del juego, descubrieron el ecosistema del bosque.