Toni Ballabriga explicó que la cesión de las 1.800 viviendas representa doblar el parque del total de viviendas sociales que gestiona la Generalitat de Cataluña.
"Desde hace ya varios años, con la crisis económica -explicó-, en el BBVA hemos ido encontrando diferentes soluciones para los clientes que tenían problemas para pagar sus hipotecas y en la actualidad contamos ya con 5.000 viviendas en alquier social en toda España. Lo que no habíamos hecho nunca todavía hasta ahora era un proyecto con estas dimensiones y que trasciende a nuestros clientes y se dirige a beneficiar a toda la sociedad".
El director global de Negocio Responsable de BBVA reconoció durante la entrevista que el acuerdo era fruto de un trabajo intenso de todo su equipo en el banco y declaró: "pensábamos que nos teníamos que comprometer a abordar el desafío social de la vivienda en Cataluña".
La fórmula jurídica utilizada es la de la cesión a la Generalitat, que formalizará contratos de alquiler social a cinco años con los inquilinos.
Por último, Ballabriga declaró que, a su juicio, la sociedad pide otro tipo de comportamiento a las entidades financieras. "La crisis ha puesto de manifiesto que tenemos que adaptarnos a una nueva realidad. El acuerdo firmado hoy -dijo- era impensable hace tres o cuatro años. Queremos recuperar la confianza de nuetsros clientes e incrementar el orgullo de pertenencia de nuestros empleados".