El Niño, un fenómeno climático relacionado con el calentamiento del Pacífico oriental ecuatorial, ha registrado su paso más fuerte en 35 años, produciendo largas sequías, altas temperaturas escasez de agua e inundaciones en todo el mundo. Sin embargo, las consecuencias de este segundo año sufriendo un clima extremo se verán durante meses tal y como reconoce la ONU, ya que dejará a 100 millones de personas con escasez de alimentos, provocará una pérdida de ingresos para millones de agricultores y elevrá los precios de los productos en las ciudades.
De acuerdo con científicos australianos y el gobierno de Estados Unidos, la temperatura de la superficie del Pacífico, que suele elevarse de manera significativa cada pocos años, se ha enfriado a niveles normales y no es probable que aumente de nuevo este año. Esto marca el final de 18 meses de tendencia al alza creando una confusión social y ecológica en Asia, África y América Latina.
Según un portavoz del gobierno australiano en declaraciones a The Guardian, "hay pocas posibilidades de la temperatura superficial del mar vuelva a los niveles de El Niño". Sin embargo, los científicos dicen que puede producirse un efecto inverso "La Niña", es decir, que las temperaturas caigan por debajo de lo normal en las aguas ecuatoriales del Pacífico, trayendo lluvias más intensas, inundaciones y temperaturas mucho más frías.
Grupos humanitarios se muestran preocupado por el sur de África, donde 50 millones de personas esperan al Programa Mundial de Alimentos de la ONU para el suministro de alimentos en los próximos nueve meses. Además, esta clima extremo a afectado especialmente en el sur de Asia, donde países como India, Filipinas, Myanmar, Tailandia, Laos, Camboya e Indonesia han experimentado sus peores sequías y olas de calor en décadas.
De acuerdo con los meteorólogos estadounidenses en Accuweather, el registro más se produjo en India, que rompió el récord mundial Tailandia donde se alcanzaron 44.6 grados centígrados, con una temperatura de 51 grados registrados en Rajasthan. Por su parte, Camboya regitró máximas de 42.6 grados, Laos 42.3 y las Maldivas 34.9.
Según Tanya Steele, CEO interina de la ONG Save the Children, “millones de familias están viviendo en una situación devastadora como consecuencia de El Niño”. Algo que afecta especialmente, según Steele, a “los niños” que se enfrentan “al hambre, las enfermedades y un futuro sin oportunidades”. La CEO de Save the Children asegura también que “los países más afectados por El Niño son también los más afectados por el cambio climático, y que estas comunidades, vulnerables y empobrecidas, seguirán siendo las más afectadas”.