19/05/2016 08:19:00

Un patógeno mata millones de árboles en California

Más de 75 especies de plantas podrían ser infectadas por esta plaga

El causante de la crisis forestal que están sufriendo los bosques de la costa norte de California y el sur de Oregón se llama Phytophthora ramorum, un patógeno que produce lo que se conoce como muerte súbita del roble, aunque no sólo puede llegar a afectar a esta especie de árbol.

Según ha informado la BBC, una plaga se está cobrado la vida de millones de árboles, con los efectos que esto supone para la fauna silvestre y las comunidades que viven en la zona. En concreto, se trata de un patógeno llamado Phytophthora ramorum, que produce lo que se conoce como muerte súbita del roble.

Sin embargo, este patógeno, que fue detectado por primera vez en California en 1995, no sólo afecta a roble y, de hecho, ya ha acabado con millones de árboles tanoak, además de otras especies. Una lista que podría verse ampliada dado que más de 75 especies de plantas y especies, que representan a más de 45 géneros, podrían llegar a ser infectadas por este patógeno o facilitar su propagación.

Además de robles y tanoak, entre las plantas susceptibles de contraer la enfermedad están el encino de la costa, la encina mexicana azul o encino de las barrancas y, en ocasiones, el madroño.

Se sospecha que el patógeno llegó a California desde el extranjero, probablemente desde viveros europeos aunque, según declaraciones de Richard Cobb, investigador de la Universidad de California, a BBC Mundo aún no está identificado el origen.

"En realidad, no tenemos buenas herramientas para detectar qué patógenos se van a convertir en un problema real, algo similar a lo que sucede con los virus, como el Zika, por ejemplo", añade Cobb, quien lideró una investigación para definir cómo se puede combatir la enfermedad.

Imposible de eliminar

El hallazgo de Cobb y sus compañeros deja poco lugar a la esperanza ya que los árboles muertos suponen, además, una grave amenaza porque pueden exacerbar los problemas de incendios que hay en el norte de California.

Desde el servicio forestal, advierten además sobre el peligro que supone el carbono almacenado en los bosques de tanoak. La pérdida de millones de árboles se traduce en una liberación sustancial de carbono en la atmósfera, algo que afectará el equilibrio total del estado de California y dificulta el combate al cambio climático.

Según los expertos, si bien se intentó controlar la propagación de la enfermedad a pequeña escala, lo que no se hizo a tiempo fue un intento a gran escala de detener la expansión del patógeno en California. El estudio determina que la exclusión eficaz del patógeno de grandes partes del estado podía haber sido posible si hubiera comenzado en 2002.

Sin embargo, desde el servicio estadounidense de bosques (USFS), se muestran optimistas y recuerdan que se están haciendo investigaciones y experimentos que pueden marcar la diferencia y frenar la expansión de la muerte súbita del roble.

Los pasos a seguir, explican los responsables de la oficina del USFS en California, son:

  • Rastrear el progreso del patógeno.
  • Iidentificar qué áreas están más en peligro.
  • Hacer restauración activa para reducir el impacto de la enfermedad.
  • Consecuencias en varios niveles
  • El impacto de la muerte súbita va más allá de los árboles en sí, afecta a todo el ecosisterma.

 

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