09/05/2016 08:25:00

La Sexta y la Fundación AXA piden la instalación de desfibriladores en lugares públicos

La acción buscará el apoyo de los ciudadanos y tasladará la petición a las Comunidades

La iniciativa lanzada por La Sexta y la Fundación AXA, y a partir de un sistema de firmas, busca divulgar el uso de los desfibriladores así como el protocolo de actuación para que, al margen del personal sanitario, la ciudadanía esté preparada en el caso de que se tenga que intervenir de urgencia y salvar una vida.

La Sexta, desde su campaña de Responsabilidad Corporativa Constantes y Vitales, impulsada junto a la Fundación AXA, va a solicitar a las Comunidades Autónomas la instalación de desfibriladores en lugares públicos. Así, la cadena arranca la campaña con un spot protagonizado por Mamen Mendizábal en el que incide en la necesidad de su colocación para reducir el número de víctimas por parada cardiaca.

Al igual que hizo en 2015 para lograr la puesta marcha de la Agencia Estatal de Investigación Constantes y Vitales, en la que consiguió el apoyo de más de 80.000 ciudadanos, la cadena volverá a solicitar la colaboración ciudadana a través de una campaña de recogida de firmas en su página web y el apoyo desde sus redes sociales y el hashtag en Twitter #CyVdesfibriladores. Las firmas, que se recogerán por Comunidades, serán entregadas a las Administraciones correspondientes.

El compromiso del Grupo ATRESMEDIA con esta nueva campaña tiene también su reflejo internamente y ya se está dotando a los equipos de la formación necesaria para convertir las instalaciones de la Compañía en un Espacio Cardioprotegido. Todo ello con el fin de mejorar la prevención y reducir los riegos de este grave problema de salud pública.

30.000 muertes al año en España

"Porque todos estamos preparados para salvar vidas", tal y como cierra el spot de este año que protagoniza de nuevo la embajadora de Constantes y Vitales, Mamen Mendizábal, busca reducir la cifra de 30.000 muertes que se producen en España por paradas cardiorrespiratorias.

La utilización de desfibriladores automáticos (DEA) o semiautomáticos (DESA) incrementan en un 70% las probabilidades de recuperarse tras un paro cardiaco. La velocidad de actuación ante estos episodios repentinos es vital, los cinco primeros minutos son decisivos, por esto muchas veces para los servicios de Emergencias el tiempo juega en contra. Después de los 10 minutos, la tasa de supervivencia es nula, según un estudio American Heart Association.

Para lograr el objetivo de actuar cuanto antes, el desfibrilador debe llegar en los primeros 4 minutos. Se estima que en España hay 10.000 unidades, frente a las 100.000 de Francia o 80.000 de Alemania. Si al lado de cada extintor hubiera un desfibrilador y personas con conocimientos mínimos en reanimación, se estima que podrían salvarse más de 4.500 vidas al año.

Actuar para salvar vidas

La muerte súbita cardíaca como consecuencia de una fibrilación ventricular es una de las principales causas de fallecimiento de los países desarrollados. Cada año casi seis millones de personas en el mundo sufren un paro cardíaco súbito. España se sitúa muy lejos del número de desfibriladores instalados por diversos motivos, entre los que se encuentran la difusa normativa legal y la insuficiente concienciación sobre su uso.

Por ello la presente campaña, que cuenta con el aval del Comité de Expertos de Constantes y Vitales, tiene el propósito, por un lado, de impulsar cambios normativos que incentiven la instalación de desfibriladores en lugares públicos y, por otro, la sensibilización y divulgación sobre técnicas de reanimación cardiopulmonar y uso de desfibriladores.

La legalidad vigente

En términos legales, a nivel nacional, un decreto de 2009 recomienda la instalación de desfibriladores semiautomáticos (DESA) fuera del ámbito sanitario en toda España, aunque se está todavía lejos de una homogeneidad legal sobre su colocación. Solo 4 Comunidades Autónomas han desarrollado una normativa propia a favor de la cardioprotección mediante una ley que establece la obligatoriedad de instalar estos equipos en espacios públicos: País Vasco, Cataluña, Andalucía y Canarias.

La existencia de desfibriladores semiautomáticos para personal no sanitario en lugares públicos, así como la formación en las técnicas básicas de recuperación cardiopulmonar, conseguirían salvar a un elevado porcentaje de las personas que sufren un paro cardíaco. Estos aparatos dan indicaciones muy concretas y claras basadas en la cadena de supervivencia internacional, que consta de 4 eslabones:

  1. Acceso temprano al sistema de respuesta de emergencia a través del 112
  2. RCP (reanimación cardiopulmonar) temprana para ayudar a la circulación al corazón y al cerebro hasta que se restablezca la actividad cardíaca normal.
  3. Desfibrilación temprana para tratar el paro cardíaco causado por fibrilación ventricular
  4. Atención avanzada temprana por parte del SME y del personal hospitalario.
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