Este estudio caracteriza por primera vez las principales fuentes de entrada de contaminantes regulados y emergentes al Mar Menor, así como su posterior distribución en los distintos compartimentos ambientales (agua, sedimento y biota) y ofrece una visión actual de las presiones a las que está sometida la laguna como consecuencia de las principales actividades humanas que se realizan en su entorno. Los datos obtenidos corresponden a un intenso plan de seguimiento realizado desde la primavera de 2009 al invierno de 2011.
Los grupos de contaminantes que se han estudiado son los hidrocarburos aromáticos policíclicos (PAHs), contaminantes organoclorados, pesticidas de uso actual y fármacos.
La entrada anual de contaminantes orgánicos a través de la rambla del Albujón al Mar Menor se ha estimó en 27,4 kg, de los que 11,4 kg correspondieron a fármacos y el resto a PAHs y plaguicidas. En momentos puntuales, como en las dos riadas que tuvieron lugar en septiembre de 2009, se registró una entrada de 40,9 kg de estos contaminantes a través de esta rambla, mostrando su gran relevancia en este tipo de sistemas.
Además, en colaboración con la Universidad de Alicante, se caracterizaron las concentraciones de una serie de contaminantes orgánicos en aire, confirmándose la presencia de bifenilos policlorados y PAHs especialmente en invierno y de plaguicidas según su periodo de uso.
La distribución espacial de los contaminantes en agua y sedimento permitió identificar otras fuentes de entrada además de la propia rambla del Albujón, como las aguas subterráneas en las principales ramblas y la deposición atmosférica para los plaguicidas, los núcleos urbanos y puertos para los PAHs o los vertidos residuales no controlados en el caso de los fármacos. También se ha constatado que los PAHs se acumulan a niveles similares en berberecho, ostra y nacra, mientras que ostra y nacra presentan mayores concentraciones de contaminantes organoclorados.
Además, se ha caracterizado, en colaboración con el ICRA, por primera vez la bioacumulación de fármacos en moluscos y peces de un sistema costero español, detectándose más fármacos en el músculo del galupe que en moluscos. De esta forma, la ostra se postula como un buen bioindicador en el Mar Menor para la contaminación por PAHs y contaminantes organoclorados y el músculo del galupe para los fármacos.