El grupo más numeroso de mujeres sin empleo es el de las que tienen entre 35 y 44 años de edad, con 678.600 personas, que equivale al 27,2% de todas las mujeres en paro. Con un número solo un poco menor, 622.400 mujeres sin empleo, se encuentra la franja de edad de entre 25 y 35 años (24,9%). Es decir que más de la mitad de las mujeres sin trabajo (52,1%) tiene entre 25 y 44 años de edad. También resulta significativo el grupo de mujeres desocupadas de entre 45 y 54 años de edad, que reúne a 585.100 personas (23,4% de todo el paro femenino).
Los grupos de edad de 55 y más años, y de 20 a 24 años, representan cada uno cerca del 10% del total de mujeres desempleadas. El primero suma a 263.900 personas (10,6%), en tanto que el segundo agrupa a 269.600 mujeres (10,8%). Un grupo más reducido, de 77.100 mujeres desocupadas, tiene entre 16 y 19 años de edad (3,1% del paro femenino).
En trece comunidades autónomas, el grupo de mujeres de entre 35 y 44 años es también el que congrega la mayor cantidad de desocupadas. En Asturias, Navarra, La Rioja, Galicia y País Vasco
corresponde a esta franja de edad más del 30% del paro femenino. Baleares, Canarias, Castilla-La Mancha y la Comunidad de Madrid, por su parte, se diferencian porque tienen en la franja de entre 25 y 34 años a la mayor cantidad de mujeres sin empleo. Canarias, con un 29% del total del paro femenino en dicho rango de edad, es el caso más extremo.
Teniendo en cuenta el número de ocupadas y paradas de cada grupo de edad se puede calcular la
tasa de paro. Desde esta perspectiva se obtiene una relación inversa entre edad y tasa de paro. Es
decir que, a mayor edad, menor tasa de desempleo y viceversa. La tasa de paro media para todas las mujeres es del 23,5%. Sin embargo, para el grupo de edad de entre 16 y 19 años, ésta alcanza un impactante 70,7%. Esto nos dice que de cada 10 mujeres de entre 16 y 19 años que quiere trabajar, apenas tres lo consiguen.
En la franja de edad de entre 20 y 24 años la proporción de paradas es de un 43,9%. Es decir que
solo tres de cada cinco mujeres que quieren trabajar en ese rango de edad lo consigue.
Los cuatro siguientes grupos de edad tienen tasas de paro más parecidas entre sí, alcanzando un
máximo de un 25,3% para las mujeres de entre 25 y 34 años y un mínimo de un 18% para las de
55 y más años edad.
Del grupo de 2,5 millones de desocupadas, 1,1 millones buscan empleo sin conseguirlo desde hace más de dos años (44% del total de desempleadas), colectivo que se considera paro de larga duración. A este grupo hay que añadir 431.600 mujeres que se encuentran desempleadas desde hace más de un año y menos de dos (17,3%). Es decir que 6 de cada 10 mujeres paradas españolas sobrelleva tal situación desde hace al menos un año.
En el caso de otras 297.300 mujeres llevan en paro entre 6 y 12 meses (11,9%), en tanto que 225.800
lo están desde hace un período de entre 3 a 6 meses (9% del total de mujeres sin empleo en
España).
En todas las autonomías, el grupo de paradas más grande es el de aquellas que llevan así más de
dos años, seguido por el de las que están en el paro desde hace más de un año y menos de dos.
Canarias (49,7%) y la Comunidad Valenciana (46,7%), son las regiones en las que el grupo de
mujeres paradas desde hace más de dos años es proporcionalmente mayor. El periodo medio que las mujeres paradas llevan buscando empleo sin conseguirlo es de 18 meses.
De los 2,5 millones de mujeres sin empleo que hay en España, casi 900.000 tienen la primera etapa de la educación secundaria como máximo nivel formativo (36% del total de paradas). Por otra parte, 674.300 mujeres sin empleo (27%) han alcanzado la educación universitaria, mientras que 615.200 cuentan con la segunda etapa de la educación secundaria (24,6%). Las restantes 308.100 que buscan empleo sin conseguirlo no han estudiado más allá de la escuela primaria (12,3% de todo el colectivo de paradas).
En once comunidades autónomas, del mismo modo que en el total de España, el grupo de mujeres desocupadas más numeroso es el de aquellas que cuentan con la primera etapa de educación secundaria. En Extremadura tiene ese nivel formativo el 45,5% de las mujeres paradas y en Castilla-La Mancha el 40,9%.