La finalidad de la competición es promover la inquietud por la ciencia y la tecnología entre los jóvenes. La iniciativa promueva valores como el trabajo en equipo y la innovación a través del diseño y la construcción de robots programables con piezas de Lego.
El reto de esta edición lleva por título "Trash Trek" y consiste en buscar nuevas formas de gestionar los residuos ambientales que se generan a diario. Los equipos estarán formados por jóvenes de 10 a 16 años que se pondrán en el papel de ingenieros y científicos.
Para conseguir superar el reto, los 64 equipos que compiten deberán resolver un problema real relacionado con la gestión de residuos dentro de un proyecto científico. La recogida, clasificación y reutilización inteligente serán los conceptos clave a tener en cuenta a lo largo de la jornada.