El PaP se implantó en este municipio inicialmente en cinco fracciones (papel y cartón, envases, vidrio, orgánica y resto). Conscientes de sus ventajas, el Ayuntamiento de Vilablareix y la Fundación acordaron que la ropa y calzado usados se incluyeran en el PaP.
De este modo, se espera que el promedio de recogida de textil por habitante sea muy superior al de ningún otro municipio catalán y contribuya a la reutilización o reciclaje de ropa que ya no se utiliza alargando su vida útil.
Desde octubre de 2013, fecha en la que se puso en marcha el PaP, el nivel de recogida selectiva bruta pasó del 38% al 86%, según datos del Ayuntamiento. La propia Agencia de Residuos de Cataluña premió a Vilablareix porque en 2014 se convirtió en el municipio catalán de entre 501 y 5.000 habitantes que había generado menos fracción resto por habitante, en concreto, 36,52 kg por habitante y año.
El sistema de recogida es mediante cubos; cada uno de ellos dispone de un chip y un código, asociado a cada vivienda, que permite disponer de datos de frecuencias de vaciado, de participación, de incidencias, etc. Los vecinos y vecinas deben depositar la ropa, el calzado, el textil del hogar y los complementos en una bolsa cerrada e identificada con un adhesivo rojo proporcionado por el Ayuntamiento.
El turno de la ropa y el calzado usados es el primer lunes de cada mes; en temporada alta (abril, mayo, junio, octubre y noviembre) se recoge un día extra a la semana. Es necesario que los vecinos dejen su ropa usada delante del portal entre las siete y las ocho de la tarde. Humana se encarga de recogerla y de proceder a su gestión para obtener el máximo nivel de aprovechamiento.