"Hemos atravesado el año más caluroso jamás registrado y cabe señalar que un 92% de los desastres naturales acontecidos en 2015 se deben en gran medida al clima, que este año se ha visto muy condicionado por el fenómeno de El Niño", afirmó el responsable de la UNISDR, Robert Glasser.
Pese a la magnitud de las cifras, estas son inferiores a las reportadas como promedio en la década anterior, al igual que los daños económicos asociados a los desastres, estimados en unos 66.000 millones de dólares. Unas reducciones que Glasser adjudica a la aplicación por parte de los gobiernos de mayores medidas de prevención.
"La tendencia más inquietante que observamos en la actualidad es la duplicación durante 2015 de grandes sequías", dijo Glasser y es que, durante 2015, más de 50 millones de personas sufrieron los efectos de sequías agudas, un incremento del 40% en comparación con el año anterior.
Por otro lado, los países que experimentaron la mayor cantidad de desastres fueron China, Estados Unidos, India, Filipinas e Indonesia.
Según esa Oficina de la ONU, el mensaje principal que se deriva de los datos recopilados es que la reducción de los gases de efecto invernadero y la adaptación al cambio climático son elementos vitales para la reducción futura de los riesgos de desastres.