Con estos precedentes como telón de fondo, la capital danesa ha sido la última en incorporar la medida a su legislación. El objetivo, según se han hecho eco ya varios medios internacionales, sería neutralizar su emisión de carbono a través de la vegetación instalada en los terrados de los edificios de aquí a 2025.
Entre los beneficios de los techos verdes, destacan la absorción de hasta el 80% de la lluvia, ayudando a reducir los problemas de inundación; la reducción de las temperaturas urbanas; la protección de la edificación de los rayos UV y los cambios bruscos de temperatura y la contribución a una mejor calidad del aire en las ciudades, además de como vía para cultivar productos de autoconsumo, reduciendo costos para los habitantes.
Según el portal agroalimentando.com, Copenhague cuenta aproximandamente con 20.000 metros cuadrados susceptibles de ser teñidos de verde en los próximos meses. Actualmente, la ciudad dispone de 30 edificios que ya han dado el paso, pero se calcula que con esta nueva ley la superficie cubierta de verde se incremente a un ritmo de 5.000 metros cuadrados por año.