Desde la organización ecologista han pedido la prohibición de todos los plaguicidas peligrosos para las abejas y que se haga una apuesta decidida por la agricultura ecológica. “Personas y abejas estamos juntos en esto. Es una lucha común”, ha explicado Luis Ferreirim, responsable de la campaña de agricultura de Greenpeace España. Por eso esta vez han usado una medida de presión distinta: “Después de observar la belleza del vuelo de las abejas y con la ayuda de una gente y una tecnología extraordinaria, capturamos su vuelo y lo transformamos en 250.000 firmas distintas, que son a la vez auténticas obras de arte”, ha apuntado Ferreirim.
Ahora quieren unir cada una de esas firmas de abejas a firmas de personas, por lo que han lanzado una petición en su web, https://salvalasabejas.greenpeace.es/. Cada vez que alguien firme la petición, su firma se asociará directamente a una de las 250.000 de abejas y el usuario podrá tener una imagen de ambas firmas para descargarse y compartir en sus redes sociales.