Para UNICEF este tema es urgente, ya que la proporción de niños entre las personas migrantes y refugiadas –más de 1 de cada 3- continúa aumentando. Según fuentes nacionales, en la antigua República Yugoslava de Macedonia los niños constituían un 37% en diciembre, frente al 23% de septiembre; en Serbia, en diciembre, el 36% de las personas refugiadas eran niños, en comparación con el 27% de septiembre. La mayoría de los niños que pasaron en diciembre por los espacios amigos de la infancia de UNICEF en Serbia eran niños pequeños, incluyendo bebés y niños menores de 5 años y entre 5 y 9 años.
La coordinadora especial para la Crisis de Refugiados y Migrantes en Europa -a cuyas costas han llegado un millón de refugiados en los últimos doce meses- Marie-Pierre Poirier, afirma que los niños "son particularmente propensos a las infecciones respiratorias, problemas digestivos y diarrea". La falta de lactancia materna también puede afectar seriamente la salud de los bebés.
UNICEF advierte de que el intercambio de información transfronterizo y el seguimiento de los niños más vulnerables siguen siendo insuficientes, sobre todo debido a la velocidad de los movimientos de la población. Pese a ello, UNICEF se ha comprometido con sus aliados y contrapartes para desarrollar planes de contingencia que garanticen una atención eficaz a todas las personas en ruta, evitando que queden desprotegidas en el camino.
En los últimos tres meses, UNICEF y sus aliados han ofrecido apoyo a 81.000 niños a través de los espacios amigos de la infancia –acondicionados para soportar las condiciones invernales– en la antigua República Yugoslava de Macedonia, Serbia y Croacia. Además, cerca de 18.000 bebés y niños pequeños han recibido servicios especializados a través de los espacios de UNICEF para el cuidado de madres y bebés.