"Por eso nos interesamos muy pronto por estas abarcas. Y este interés creció al descubrir que esa manera tradicional de fabricar las suelas de las menorquinas, desde ruedas usadas, se había eliminado de golpe cuando los neumáticos incorporaron el metal entre sus componentes, lo que obligó a los fabricantes de la isla a dejar de lado sus costumbres y a utilizar otro tipo de suela también de caucho u otros materiales", explican desde Gomavial.
La firma dice disponer de la solución para aquellos productores que quieran volver a los orígenes, recuperar la verdadera esencia de este calzado. "Nuestra tecnología de deconstrucción de las ruedas nos permite separar el metal del neumático y dejarlo en perfecto estado para la fabricación de las suelas de las menorquinas", prosiguen.
Desde su nacimiento, el compromiso de Gomavial por el cuidado del medio ambiente ha sido firme y rotundo, de ahí que la empresa sienta especial debilidad por el proyecto de las suelas de avarcas menorquinas. La compañía fue galardona en 2012 con el premio Cleantech Open, el mayor acelerador
de energías limpias del mundo, un galardón que identifica, impulsa y financia a los emprendedores “con grandes ideas para superar los retos actuales desde un prisma energético, ambiental y económico”.
Desde 2006, Cleantech Open celebra una competición mundial en la que han participado ya más de 600 empresas de 50 países.