Aquel 13 de noviembre de 2002 y cuando el buque se encontraba a 27,5 millas al oeste de Fisterre, el Prestige sufrió unna rotura en su costado estribor, por donde estuvo derramando hasta 63.000 toneladas de fuel hasta que finalmente se hundió en un mar que se tiñó de negro durante varias semanas, provocando un daño irreparable que afectó a 2.000 kilómetros de costa española y francesa.
Tal y como apuntan desde lavanguardia.com, el Tribunal Supremo español tomó la decisión tras un recurso de la fiscalía contra la condena impuesta en 2013 a Mangouras y, adicionalemnte, los magistrados establecen la responsabilidad civil de la aseguradora y el propietario del barco, así como del Fondo Internacional de Indemizaciones por Accidentes de Hidrocarburos.
Por otra parte, la sentencia mantiene la absolución de los dos marineros que acompañaban a Mangouras aquel día y del exdirector de la Marina Mercante, José Luis López-Sors.