“La educación es el camino más firme para salir de la pobreza. Todos los niños tienen derecho a ella pero todavía hay demasiados a los que no les llega. La colaboración con UNICEF y Save the Children nos ha permitido invertir en mejorar la calidad de la educación en algunas de las comunidades más pobres del mundo. Estamos muy agradecidos a los clientes y colaboradores de IKEA, que han trabajo duro para hacer realidad este derecho para más de 12 millones de niños”, dice Per Heggenes, director general de la Fundación IKEA.
En Etiopía, los fondos de la Fundación IKEA han ayudado a que UNICEF proporcione una educación básica a los niños de comunidades rurales agrícolas. Este modelo de escolarización flexible ha tenido tanto éxito, que el gobierno de Etiopía lo ha lanzado en todo el país.
En China, los fondos de la Fundación IKEA ayudaron a desarrollar centros de primera infancia para niños desfavorecidos de determinadas comunidades rurales. El impacto de estos centros en la vida de los niños ha contribuido a la decisión del gobierno de China de universalizar la educación preescolar.
“UNICEF agradece a la Fundación IKEA, a los colaboradores y clientes de IKEA, el compromiso demostrado durante los últimos 13 años para ayudar a transformar la vida de los niños a través de la educación”, dice Josephine Bourne, responsable jefe internacional de educación de UNICEF. “Continuaremos desarrollando estas mejoras para que más niños vulnerables y marginados tengan la oportunidad de construir un futuro mejor para ellos y sus familias a través de la educación”.
Con ayuda de la Fundación IKEA, Save the Children ha trabajado en 17 países de Asia y Europa para proporcionar oportunidades educativas a niños sin escolarizar, mejorar el entorno educativo y formar a los profesores en métodos educativos inclusivos, no violentos y centrados en los niños.
En Bangladesh, Filipinas y Vietnam, Save the Children, en colaboración con las autoridades educativas y organizaciones de la sociedad civil, ha apoyado la reforma de la política y de las prácticas que aseguran que los niños de las minorías aprenden en un lenguaje que comprenden.
“La educación es un derecho y el medio por el que equipamos a los niños con las habilidades y el conocimiento que necesitan para prosperar en el mundo. Salva vidas, construye y protege la paz. Save the Children agradece enormemente la colaboración que mantiene con la Fundación IKEA y la ayuda que recibe de los colaboradores y clientes de IKEA en todo el mundo. Juntos hemos marcado grandes diferencias para los niños con discapacidades y los niños de grupos étnicos minoritarios. Save the Children no descansará hasta que todos los niños tengan la oportunidad de aprender”, declara David Skinner, director de la iniciativa para la educación global de Save the Children.
Aunque la campaña Peluches para la Educación ha finalizado su camino con éxito, la Fundación IKEA mantendrá su compromiso con UNICEF y Save the Children a través de becas para la educación, cuidados y desarrollo en la primera infancia, protección a los niños y la adolescencia, y respuesta humanitaria en Europa del Este, África subsahariana y Asia.