Así, mientras el tope legal anual permitido es de 40 microgramos por metro cúbico (m3) de NO2, algunas estaciones de control atmosférico madrileñas y barcelonesas triplican dichos niveles de manera frecuente, algo que ya ha provocado que el Ayuntamiento de Madrid haya tenido que restringir el acceso al centro de la ciudad en transporte privado durante los últimos días.
Por tu parte, el consistorio barcelonés se encuentra elaborando un protocolo de actuación del que saldrán nuevas medidas para paliar la polución en el aire.
Desde elperiodico.com recuerdan que las concentraciones medias de NO2 en toda España solo bajaron un 18% entre el 2001 y el 2012 en las estaciones de control atmosférico del tráfico, según un estudio dirigido por Xavier Querol, director del Instituto de Diagnósticos Ambientales y Estudios del Agua (IAEA-CSIC), quien atribuye esta resistencia al "elevado número de vehñiculos que se mueven en ambas ciudades y al fuerte proceso de dieselización del parque de automóviles". Los frecuentes periodos anticiclónicos que favorecen la acumulación de gases y que se han dado tan repetidamente en nuestro país en los últimos meses tampoco ayudan.