Seis años después del devastador seísmo, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) asegura que el 65% de la población haitiana vive por debajo del umbral de la pobreza. Además, la tasa de alfabetización de los adultos es del 48% y sólo entre el 20 y el 30% de los jóvenes acceden a la educación secundaria, según datos de UNICEF.
Ante esta situación, la Fundación NPH España –una de las ONG con mayor actividad en Haití–, impulsa un programa que este año ha becado a 363 jóvenes de barrios marginales de la capital de Haití –Puerto Príncipe– para que puedan continuar con sus estudios. 263 de ellos cursan secundaria o formación profesional, mientras que los 100 restantes estudian en la universidad.
En total, las ayudas suponen una inversión de 570.000 euros, que cubre tanto los costes educativos como de manutención de los estudiantes becados. Esta iniciativa de NPH España nació poco después del terremoto de 2010, cuando se entregaron seis ayudas universitarias a jóvenes de la casa Kay St. Hèléne, que acoge a niños huérfanos y abandonados y cuenta con el apoyo económico de la entidad.
"Este proyecto representa un impulso crucial para que muchos jóvenes desfavorecidos de Haití puedan escapar de la pobreza que han padecido durante su infancia y tengan un futuro digno. Con estas becas, queremos formar a una nueva generación comprometida con su país y con capacidad y ganas para afrontar los grandes retos de la sociedad haitiana", afirma Xavier Adsarà, director de la Fundación NPH España.
El programa de becas educativas integra las bases establecidas en el Plan Director de Cooperación Española, que abarca tanto el aumento de las capacidades humanas como la generación de empleo y la educación para el desarrollo. Además, es coherente con el Plan de Reestructuración Nacional del Gobierno de Haití y el Foro Internacional de Apoyo a la Reconstrucción del Sistema de Educación Superior de Haití, celebrado en mayo de 2010. Por último, también se enmarca dentro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio de las Naciones Unidas para 2015, ya que incide en la mayoría de las metas establecidas.
"Para muchos haitianos, la cobertura de aspectos tan básicos como la salud, la nutrición y la educación continúa siendo inaccesible y se ha visto dificultada todavía más por los efectos del terremoto. A través de iniciativas como el programa de becas, queremos contribuir a cambiar esta situación y mejorar la calidad de vida en Haití. Seis años después de poner en marcha este proyecto, nos ilusiona ver que jóvenes sin recursos pueden acceder a las mejores universidades del país y graduarse como abogados o ingenieros", añade Adsarà.