Las asociaciones que han recibido este donativo han sido El Buen Samaritano, la Hospitalidad Santa Teresa y Jesús Maestro y Pastor de Cáritas. Estas instituciones benéficas dan de comer diariamente a más de 2.500 personas. En el caso de El Buen Samaritano esta labor se realiza mediante la entrega de alimentos necesarios para dar de comer semanalmente a 709 familias, mientras que el comedor de Cáritas atiende a unas 100 personas al día.
Por su parte, la Hospitalidad de Santa Teresa, además de proporcionar desayuno, comida y cena a los cerca de 70 usuarios de su albergue, da de comer también a otras 30 personas diariamente y proporciona alimentos a unas 60 familias de escasos recursos, con niños a su cargo, con el objetivo de evitar así el desplazamiento de los menores.
Con esta nueva aportación, la Fundación Repsol y el Complejo Industrial refuerzan su compromiso con los colectivos más vulnerables, presentando especial atención a los más pequeños, tal y como destacó el director de la Refinería, que señaló que “esta donación quiere ser, además de un apoyo en forma de financiación, un reconocimiento en mi nombre y en el de las 900 personas que trabajan en la refinería de Cartagena, por la labor voluntaria que desempeñan y que supone una labor indispensable en la lucha contra la pobreza, especialmente significativa en las fechas en las que nos encontramos”.
A lo largo de este año 2015 Repsol ha participado en numerosos programas de atención a los más necesitados, principalmente en temas de alimentación, atención básica y formación. De esta forma, cumple con los compromisos incluidos en el Plan de Sostenibilidad de 2015 de la refinería, compromisos marcados por las expectativas que los vecinos de Cartagena tienen sobre el desarrollo de la acción social de Repsol y que subrayan como prioritarios los que luchan contra la pobreza y la exclusión social.