Este sistema se instalará en una subestación de tracción del Metro de Barcelona, concretamente de la L9. Se trata de un sistema que ya está instalado en el Metro de Bilbao, en el de la ciudad alemana de Bielefeld, así como en el tren de cercanías de Málaga. Además, está en proceso de instalación y puesta en marcha en el metro de Bruselas.
Cabe destacar que en el metro de Bilbao, del total de energía recuperada con esta tecnología, un 30% se destina al consumo propio, empleándose para la luz, las escaleras mecánicas, etc., y el 70% restante retorna a la red. Gracias a esta tecnología, el metro devuelve a la red el equivalente al consumo anual de 1.500 familias.