Durante este pintado solidario, para el que AkzoNobel ha donado 3000 litros de pintura, más de 50 trabajadores de la compañía llenarán de color las salas de la Fundació, donde se lleva a cabo un servicio social de tipo rehabilitador, dirigido a personas con discapacidad intelectual sin capacidad productiva, realizando actividades como clases de informática, manualidades, talleres de costura o cocina, entre otros.
Esta jornada se enmarca en el programa solidario Let’s Colour, proyecto internacional de la compañía que tiene como objetivo devolver la alegría a los espacios y personas que más lo necesitan a través del poder regenerador del color.