Así, desde hace varios días y según revelan medios como elpais.com, la marca automovilística ofrece a sus empleados facilidades para denunciar cualquiera de las prácticas irregulares cometidas en los últimos años. Un programa con el que la compañía dice estar satisfecha pero que ahora quiere acelerar, de manera que los posibles delatores solo dispondrán de lo que queda del mes de noviembre para cantar a cambio de no tener represalias.
Una absolución que no puede garantizarse al 100% frente a los tribunales si el informador ha cometido o ha estado implicado en algún tipo de irregularidad o delito pero que sí que garantiza, por parte de la firma, un triple beneficio a los delatores: el de no ser despedido, el de no reclamarles una indemnización por daños y perjuicios y el de apoyarles legalmente si su caso llegara ante los tribunales. Unas ventajas muy tentadoras de las que, sin embargo, no podrán beneficiarse los miembros del Consejo de Administración y sus inferiores inmediatos, que quedan fuera del plan de los delatores que Volkswagen ha puesto en marcha para descubrir la verdad en torno al caso que más polvareda ha levantado de los últimos tiempos.