El proyecto tiene como principal objetivo aumentar la presencia femenina en los puestos de responsabilidad de las empresas, una de las principales líneas de actuación de EY tanto en España como a nivel mundial. La Firma promueve este tipo de iniciativas a través de la elaboración e implementación de programas de Desarrollo de Talento femenino que contienen formación, coach, mentoring y desarrollo de carrera profesional. Actualmente las mujeres representan el 47% de la plantilla de EY y por puestos de Dirección alcanzan el 27%.
Además se fomentan aquellas medidas de organización y flexibilización del tiempo de trabajo que faciliten la conciliación de la vida laboral, personal y familiar, tanto de los hombres como de las mujeres.
Esta adhesión supone un paso adelante en las iniciativas llevadas a cabo, que forman parte de la cultura de EY, y que ya han sido reconocidas con el Distintivo de Igualdad en la Empresa otorgado por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, desde su primera edición en 2010.
“Estos programas favorecen el crecimiento profesional de las mujeres con el objetivo de eliminar las barreras existentes de acceso a la más alta dirección”, explica José Luis Risco, Director de Recursos Humanos de EY.
También, se realizan acciones de formación, sensibilización y comunicación como la “Brand Ambassadors Graduates”, que busca fomentar la presencia de mujeres en foros y universidades para potenciar la imagen de marca como propulsora de la carrera femenina, entre otras muchas iniciativas.
Tal y como explica el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, el objetivo del acuerdo firmado con las empresas en este proyecto es aumentar durante los próximos cuatro años la representación de mujeres directivas y consejeras, sobre la base que dé un diagnóstico individualizado de cada empresa. Para ello, las compañías habrán de poner en marcha actuaciones específicas de identificación, retención y promoción del talento femenino sin menoscabo de los criterios de mérito y capacidad, así como adoptar, entre otras, medidas de organización y flexibilización del tiempo de trabajo, de manera que se facilite la corresponsabilidad y la conciliación de la vida personal, laboral y familiar tanto para hombres como para mujeres.
Las empresas firmantes emitirán un informe a los dos años y otro al final, en los que se evaluará la progresión conseguida. De esta forma se podrán identificar los obstáculos encontrados y la necesidad, en su caso, de impulsar nuevas medidas que garanticen el cumplimiento de los objetivos.