Con un teléfono o tableta con conexión a Internet, el profesional puede conectarse al robot de forma remota mediante una aplicación que le permite guiarlo con controles táctiles muy sencillos, de forma similar a cómo se conduce un vehículo teledirigido. Con el fin de ampliar el número de posibles beneficiarios del APR, está previsto que en un futuro próximo también se pueda controlar a través de HeadMouse, el ratón virtual desarrollado también por la UdL, realizando sencillos los movimientos de la cabeza y algunos gestos faciales.
Además de poder moverse por la oficina con el robot, gracias a un sistema de videoconferencia móvil, el trabajador puede escuchar y ser oído, ver a través de su cámara y ser visto por sus compañeros a través de su pantalla.