Este muro submarino, de 780 metros de largo y situado a una profundidad de 30 metros bajo tierra, ha sido instalado a lo largo de la franja costera situada frente a las instalaciones nucleares de Fukushima Daiichi. Esta es una de las medidas que TEPCO se ha visto obligada a tomar tras las exigencias y presiones tanto del gobierno japonés como de la opinión pública.
En teoría, el muro submarino evitará que el agua de los acuíferos subterráneos que se filtra dentro de los edificios de los reactores y se mezcla con el líquido altamente radiactivo empleado para refrigerar las unidades vaya a parar al Océano Pacífico. Según informaciones vertidas por TEPCO en su cuenta de Twitter, la medida hará que el agua contaminada se reduzca de las 400 toneladas diarias actuales a 10.