El texto, que pasó de tener 20 páginas a 63 durante el transcurso de la semana, ha dividido a los observadores allí presentes, ya que mientras algunos afirman que se ha avanzado sustancialmente en cuestiones clave, hay quienes advierten de que hay una larga lista de temas que siguen sin resolverse tras la ardua negociación de los últimos días.
El diario Business Green ha repasado algunas de estas reacciones, entre las que destacan la de Christiana Figueres, secretaria ejecutiva de la CMNUCC, quien afirmó que ahora disponen de "un texto más completo y equilibrado", lo cual no exime a los gobiernos del reto de "tener que reducirlo y hacer de él un guión mucho más conciso y coherente de cara a la Cumbre.
Por su parte, Laurence Tubiana, embajador de Francia para el Cambio Climático, explicó que, ahora, tienen "un texto manejable para seguir trabajando en París" y considera el texto "una buena pase para las negociaciones, aunque todavía queda mucho trabajo por hacer". Por otro lado, Nigel Topping, director ejecutivo de We Mean Business, celebró el hecho de que el nuevo texto incluya la necesidad de pagar un impuesto por las emisiones de carbón: "Se trata de un enfoque importante para garantizar la rentabilidad de los recortes en las emisiones globales de CO2".
Steve Howard, director de sostenibilidad de IKEA, también dio "la bienvenida a la inclusión de los precios del carbono en el texto de negociación publicado el viernes en Bonn (...) Una política climática ambiciosa permitirá a las empresas innovar y revertir sus emixiones de dióxido de carbono, lo que hará posible un futuro próspero".
Jennifer Morgan, directora global para el programa climático del World Resources Institute, advirtió que las conversaciones seguían avanzando muy lentamente: "Los negociadores hicieron algunos avances importantes aquí en Bonn, pero se necesita un ritmo mucho más vigoroso para asegurar un fuerte acuerdo sobre el clima en tan sólo unas semanas. Hemos estado corriendo una maratón durante años para llegar a este punto. Ahora necesitamos un sprint para superar la línea de meta en París." Morgan insiste, asimismo, en "mantener la determinación, a todos los niveles, para conectar los puntos recogidos en el texto recién aprobado y las reuniones ministeriales que se celebrarán previamente a la COP21"
Destacan, asimismo, las críticas de Kit Vaughan, director del CARE International's Climate Change, Poverty and Environment Network, quien se refirió al financiamiento climático como "punto de conflicto". Según Vaughan, "está claro que todos los países quieren un nuevo acuerdo climático, pero la gran pregunta es cómo vamos a lograrlo. El nuevo proyecto de acuerdo de París es manejable, pero no ha habido suficientes progresos en muchas cuestiones clave, como las finanzas. Los países tienen que trabajar juntos para superar las diferencias y la ambición ampliación de limitar el calentamiento por debajo de 1.5C ".
Por su parte, el doctor Stephen Cornelius, consejero de WWF-UK, reconoce que "ha sido una semana difícil para los negociadores", aunque reconoce sentirse más esperanzado ahora que hace tan solo una semana: "Las negociaciones sobre el clima en Bonn han proporcionado las opciones que necesitamos para llevar a París, pero los países tendrán que seguir trabajando en los próximos cinco semanas para obtener el acuerdo fuerte que todos queremos y necesitamos ".