Según ha trascendido, los demócratas equiparan el comportamiento de Exxon con el de las empresas tabacaleras que "negaban los efectos dañinos del tabaco y trasmitían información confusa al público". En concreto, aducen que la petrolera ha organizado "una campaña que ponía en duda la ciencia climática y no revelar información verdadera a los inversores y al público".
Además de esa falta de honestidad, los legisladores acusan a la petrolera de violar varias leyes de protección al consumidor, salud pública, protección de los accionistas y respeto a la verdad en la publicidad.
La petición de una investigación se produce tras hacerse públicas varias informaciones de que ExxonMobil reconoció la existencia del cambio climático varias décadas atrás y que incluso tomó decisiones empresariales sobre esa evidencia científica. La petrolera, sin embargo, parece ser que presionaba en paralelo a legisladores y políticos para que no afrontasen el problema que ellos mismos reconocían en privado.