Según la OMS, reducir los actuales niveles de contaminación atmosférica en las grandes ciudades salvaría la vida a más de tres millones de personas, al año, de aquí al 2030. Y ya no solo eso, sino que reducir las emisiones de gases tóxisos que desprenden los tubos de escape también frenaría la incidencia de muchas enfermedades cardiacas y respiratorias, como es el caso del asma.
El nuevo informe de la OMS recoge más de 20 medidas disponibles y asequibles para poder mitigar la contaminación atmosférica. Entre ellas, destaca reducir las emisiones de los coches, una clara alusión al fraude realizado por la compañía Volkswagen y que afecta a 11 millones de vehículos en todo el mundo. La Organización Mundial de la Salud solicita a los gobiernos, asimismo, invertir más en transporte público y fomentar el uso de energías limpias para los sistemas de calefacción.