El servicio Integral de Cardioprotección se caracteriza por prestar una cobertura total al cliente – colegio, empresa, ayuntamiento, polideportivo, aeropuerto, estaciones de ferrocarril, centro comercial, etc.- que instala un desfibrilador en sus dependencias, encargándose del mantenimiento preventivo y correctivo, repuestos, la llamada a los servicios de emergencia o la formación al usuario en manejo del equipo. Telefónica ya cuenta con más de 800 equipos en toda España que han logrado salvar varias vidas gracias a estas instalaciones.
Telefónica en 2005 abordó el proyecto de mayor envergadura acometido en España para luchar contra la muerte súbita cardiaca, una alteración que sólo se puede revertir si se tiene cerca un desfibrilador y que cada año produce en España 20.000 fallecimientos. En su afán por trasladar los beneficios de las telecomunicaciones a todos los ámbitos de la vida, la operadora en 2005, puso en marcha el servicio de cardioprotección más avanzado que existe en la actualidad. Los espacios que se han sumado al proyecto están certificados como Cardioprotegidos y están monitorizados por la Red de gestión de Telefónica quien se encarga de, una vez activado el sistema de alarma local, transferir la llamada a los servicios de emergencia. Mientras éstos llegan, el personal no sanitario, pero formado en desfibrilación, se hace cargo del desfibrilador semiautomático, un dispositivo que mediante voz le irá indicando los pasos a seguir.